La Perdiz y su vuelo electrizante

La caza de plumas se completa con la perdiz, que por su vuelo rápido y sorpresivo, más que un complemento, en realidad exige al máximo la capacidad del cazador.
Esta especie se puede localizar en las tres áreas que posee nuestra organización. Lo importante es que no requiere efectuar largos trayectos para su ubicación. Es posible encontrar tres especies de perdices, si bien la inambú es la que se haya en mayor numero.
Trabajamos con perros setter, especialmente traídos de España y debidamente adiestrados. Son los encargados de mostrarle la pieza al cazador. El propio perro se encargará luego, de alcanzar el fruto de su disparo certero.
Proveemos al cliente de elementos para que se desplace sin inconvenientes ni peligros. Se trata sencillamente de una modalidad de caza que cobra cada vez más adeptos.
Las jornadas transcurren con mucha rapidez. Todo se conjuga para generar en cada cliente el deseo de un próximo regreso.
El cazador comienza a pensar en su retorno y nosotros a sentir que hacemos realidad la premisa: “RECIBIMOS A UN CLIENTE, DESPEDIMOS A UN AMIGO”.












